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sábado, 12 de septiembre de 2009

Helio y Hexafluoruro de azufre

Flipy y Pablo tragaron helio y hexafloruro para demostrar sus efectos en la voz-

sábado, 29 de agosto de 2009

lunes, 22 de junio de 2009

Cosas del cine y la ciencia

A veces se ven efectos especiales en el cine que no los cree nadie, y sobre todo si se observa con atención y se piensa con un poco de ciencia, en este video tenemos un buen ejemplo:

martes, 14 de abril de 2009

La chispa de Einstein en seis relatos

Albert Einstein (1879-1955)Premio Nóbel de Física en 1921 gozó de una rapidez mental propia de un genial humorista

*1 Un periodista le preguntó a Einstein: - '¿Me puede UD. explicar la Ley de la Relatividad?'Y Einstein le contestó:- '¿Me puede UD. explicar cómo se fríe un huevo?'El periodista lo miró extrañado y le contesta:'Pues sí, sí que puedo'.A lo cual Einstein replicó:- 'Bueno pues hágalo, pero imaginando que yo no sé lo que es un huevo, ni una sartén, ni el aceite, ni el fuego'.

*2 Durante el nazismo Einstein, a causa de ser judío debió de soportar una guerra en su contra a fin de desprestigiar sus investigaciones. Uno de estos intentos se dió cuando se compilaron las opiniones de 100 científicos que contradecían las de Einstein editadas en un libro llamado 'Cien autores en contra de Einstein'.A esto Einstein respondió:-'¿Por qué cien?. Si estuviese errado haría falta solo uno'.


*3 En una conferencia que Einstein dió en un Colegio de Francia, el escritor francés Paul Valery le preguntó:- 'Profesor Einstein cuando tiene una idea original ¿quénhace? ¿La anota en un cuaderno o en una hoja suelta?'A lo que Einstein respondió:-'Cuando tengo una idea original no se me olvida'.

*4 Einstein tuvo tres nacionalidades: alemana, suiza y estadounidense. Al final de su vida un periodista le preguntó que posibles repercusiones habían tenido sobre su fama estos cambios. Einstein respondió:- 'Si mis teorías hubieran resultado falsas los estadounidenses dirían que yo era un físico suizo, los suizos que era un científico alemán, y los alemanes que era un astrónomo judío'.

*5* Se cuenta que en una reunión social Einstein coincidió con el actor Charles Chaplin. En el transcurso de la conversación Einstein le dijo a Chaplin:-'Lo que he admirado siempre de usted es que su arte es universal todo el mundo le comprende y le admira'.A lo que Chaplin respondió:-'Lo suyo es mucho más digno de respeto: todo el mundolo admira y prácticamente nadie lo
comprende'.

*6Y por último uno de los chistes favoritos que Einstein relatara en reuniones con políticos y científicos.Se cuenta que en los años 20 cuando Albert Einstein empezaba a ser conocido por su Teoría de la Relatividad era confrecuencia solicitado por las universidades para dar conferencias. Dado que no le gustaba conducir y sin embargo el coche le resultaba muy cómodo para sus desplazamientos contrató los servicios de un chofer.Después de varios días de viaje Einstein le comentó alchofer lo aburrido que era repetir lo mismo una y otra vez. 'Si quiere -le dijo el chofer- lo puedo sustituir por una noche. He oído su conferencia tantas veces que la puedo recitar palabra por palabra.'Einstein estuvo de acuerdo y antes de llegar al siguiente lugar intercambiaron sus ropas y Einstein se puso al volante.Llegaron a la sala donde se iba a celebrar la conferencia y como ninguno de los académicos presentes conocía a Einstein no se descubrió la farsa. El chofer expuso la conferencia que había oído repetir tantas veces a Einstein. Al final un profesor en la audiencia le hizo una pregunta.. El chofer no tenía ni idea de cuál podía ser la respuesta,sin embargo tuvo una chispa de inspiración y le contestó:- 'La pregunta que me hace es tan sencilla que dejaré que se la responda la persona que se encuentra al final de la sala...que es mi chofer'

jueves, 1 de enero de 2009

¿Sabías que Niels Bohr fue futbolista?

Ramón Flores · 9 Abril 2007

A Niels Bohr se le considera uno de los físicos teóricos más brillantes del siglo XX, quizá sólo por detrás de Albert Einstein. Sus contribuciones a la mecánica cuántica y a la descripción de la estructura subatómica fueron claves en el desarrollo de la concepción del mundo que poseemos en la actualidad. Y sin embargo, en la primera década del siglo el apellido Bohr era tan conocido en los ambientes universitarios de Copenhague en relación con la Ciencia como con el fútbol.

Todo comenzó con el padre, Christian Bohr. Además de destacado fisiólogo, este personaje fue uno de los pioneros del balompié en su país, y fundador del equipo de futbolistas de la Real Academia Danesa de Ciencias y Letras, de la que era miembro: fue el popular AB (por Akademiske Boldklub), que en un principio sólo podían constituir universitarios, y que fue el gran dominador de los comienzos del fútbol danés. Aún se mantiene hoy en Segunda División, con 118 años a sus espaldas.

De ideas liberales y muy preocupado porque sus hijos, genios en potencia, recibieran una educación integral, Christian Bohr siempre estimuló en ellos habilidades no directamente académicas, como los trabajos manuales y la práctica deportiva. No sabemos si por estímulo paterno o por vocación propia, la cuestión es que el joven Niels defendió durante algún tiempo la portería de los Académicos. Cuenta una historia que el motivo por el que dejó el equipo fue que, habiendo sido preguntado sobre por qué había dejado colarse un balón sencillo a priori, se vio obligado a contestar que estaba obsesionado por un problema y que se había ausentado mentalmente del partido.

Pero si Niels Bohr disfrutó un tiempo del fútbol como hobby, para su hermano pronto se convirtió en una pasión. Algo más joven, Harald era considerado desde su infancia el más brillante de los dos, y aunque no llegó a los extremos de excelencia científica de su hermano, sus contribuciones en el campo del Análisis Matemático (especialmente la compactificación que lleva su nombre y la teoría de funciones casi periódicas) le proporcionan un lugar de honor entre los matemáticos preeminentes de su época. Pero en la Universidad era un auténtico loco del fútbol, y pronto se convirtió en una de las estrellas del equipo. Sus prestaciones como defensa pronto le llevaron a la selección nacional, con la que consiguió la medalla de plata en las Olimpiadas de Londres de 1908, y de la cual se recuerda especialmente la tremebunda goleada infligida a Francia: diecisiete goles se llevaron les bleus.

Convertido en poco menos que un héroe nacional, no es extraño que cuando Harald defendió su tesis dos años después, la sala se encontrase atestada de aficionados al fútbol que no entendían ni jota de Matemáticas, pero que jalearon el cum laude concedido a su ídolo como si del más espectacular gol se tratase. Uno de los actos académicos más peculiares de la Historia.